miércoles, 13 de abril de 2011

¿Existe desempleo en Panama?

Tengo ya varios meses que estoy viendo que muchas empresas, sino todas, estan encontrando con problemas serios para encontrar colaboradores. Y no estamos hablando de carreras muy tecnicas, ni nada muy sofisticado. Estamos hablando hasta de ayudantes generales. ¿Qué significa todo esto? Que obviamente, nuestro crecimiento económico, que tiene más de 7 años andando, está dando otros resultados que se obvian fácilmente.

Está claro que un crecimiento sostenido, puede sobrecalentar la economía, dando como resultado una inflación explosiva, como la que tuvimos en el 2008. Sin embargo, la inflación del 2008, fue el resultado de un aumento puntual de nuestra economía en el sector construcción y que dio como resultado un aumento indiscriminado de precios, más que por el sobrecalentamiento de la economía per se.

Les explico. Panamá tenía un precio por metro cuadrado relativamente bajo hasta el año 2004. Estos bajos precios atraen a los inversionistas, primero, y luego a los compradores. Sin embargo, como van a existir siempre más compradores que ofertantes, muy facilmente vemos como los precios se ven afectado por una alta demanda y una baja oferta de productos, en este caso viviendas. De allí a que subimos, de la noche a la mañana de tener un precio de venta de $750 por metro cuadrado a más de $1,500 por metro cuadrado, sin ninguna justificación, mera especulación.

Con estos precios, el mercadeo a los “Baby Boomers” de Boquete, primero, y de la ciudad de Panamá despues, la migración venezolana por los problemas politicos en su país, y el atractivo como destino para segundas casas o casas de veraneo, Panamá se colocó como destino favorito de los inversionistas, de los snowbirds, de los jubilados, de los venezolanos, europeos, gringos y canadienses, en un abrir y cerrar de ojos.

Esta afluencia de gente, trajo consigo una inflación, solo por el mero hecho de que había mas gente en Panama, de lo que nosotros estabamos preparados para recibir. Los hoteles se encontraban 100% llenos, los restaurantes no tenían días malos, los taxistas estaban muertos de la risa cobrando tarifas de turismo, los apartamentos de alquiler tenían un auge tambien, en fin, la demanda era demasiada, para nuestra oferta. El resultado: INFLACION.

Pero, obviamos tambien el otro aspecto importantísimo de todo este rejuego macro-economico: el empleo. Toda esta demanda por bienes y servicios crea empleos. Y el país podrá soportar cualquier incremento en demanda de trabajadores, siempre y cuando los tengamos. Sino, como todo en la vida, la demanda va a ser superior a la oferta de trabajadores, y su precio subirá.

Y allí, en este punto, estamos en este momento. No hay suficientes contadores, por lo que los salarios de los contadores están por los cielos. Antes podíamos encontrar un contador hasta por $400 mensuales de salario, y en este momento un CPA ya anda por los $1,200 mensuales.

En muchas empresas, con alta demanda de ayudantes generales, con alta rotación, no solo la rotación está más rápida que antes, sino que no existe personal para desempeñarse como ayudantes generales. Todo esto, aunado al incremento más alto en el salario mínimo dado por la adminsitración Martinelli, ha empujado todos los salarios a niveles insospechados.

Ahora bien, estoy hablando en terminos generales. Es obvio que esto no funciona para el 100% de los trabajadores. Existen desviaciones, como por ejemplo los trabajadores que no se sienten seguros de estar buscando trabajo, y que prefieren mantenerse en sus trabajos actuales y esperan que mágicamente alguien les diga que su salario va a subir.

También nos encontramos con los trabajadores de convenciones colectivas, donde ese convención colectiva, que les trabaja muy bien para cuando las vacas estan flacas, les revienta en la cara cuando las cosas estan bien. Son camisas de fuerza, que no permiten que la libre oferta y demanda sea la que mande en una empresa, en un sector o en la economía, sino que encasilla a los buenos y los malos en una misma talla.

Por otro lado también tenemos quizas el problema más grande de nuestro país: La Educación o la Mala Educación que existe en Panamá. Este quizas es el fenomeno que más influye en el precio en el sector laboral. Cuanto sabes, cual es tu valor agregado y, por ende, cuanto vales.

Esto no es un problema de quien es más inteligente, sino quien está más educado. De quien sabe lo que se necesita saber en estos momentos. De quien no se queda en su casa mirando para el techo o chupando o jugando lotería, sino quien está educandose, quien está aprendiendo cosas nuevas, quien está actualizado, quien tiene ese bichito dentro de su cuerpo que lo lleva a seguir “echando pa’lante”.

Queremos un país bilingüe, pero no hacemos lo necesario para que realmente seamos bilingües. Y con el perdon de nuestros profesores de inglés, yo soy de la idea de que si importamos jovenes de los Estados Unidos y Canadá para que nos enseñen inglés, luego podremos exportar a nuestros jovenes a que enseñen español por allá.

Nuestro nivel educativo tiene que subir. No es posible que un muchacho en una escuela pública no aprenda lo mismo que en la privada. No es posible que sigamos manteniendo un sistema de vagos, de peleones, de mediocres, de tira piedras, donde el padre de familia “tira” a sus muchachos todos los días a la escuela y no se involucra en su aprendizaje.

A pesar de este enorme problema, estamos en un país donde el desempleo no existe (tenemos “pleno empleo”, como dicen los economistas). Puede existir probreza, e inclusive pobreza extrema, pero en cantidades más bajas de lo que los “expertos” de los organismos internacionales nos hacen saber. No es lo mismo vivir en la ciudad de Panama, que en el interior, donde la vida es muchisimo mas barata.

Otro tema importante del empleo está en el sub-empleo, los independientes, los informales y demás “yerbas aromáticas”. Para la gran mayoría de los panameños el ser independiente es algo así como tener lepra, a tal punto que si dices que eres independiente es igual a decir que eres un fracasado que no puede obtener un trabajo. Igual o peor te tratan los bancos, ya que prefieren tratar con asalariados (como si no pudieran perder sus trabajos) y castigar a los independientes pidiéndoles más requisitos que a los asalariados (una clara discriminación).

Aun cuando la sociedad diga lo contrario, el trabajador independiente tiene mayores posibilidades de incrementar sus ingresos que los asalariados, a tal punto que alguien que se mete a independiente, difícilmente vuelve al mundo de los asalariados (sino pregúntele a la gran cantidad de choferes de diablos rojos que no han querido sumarse a Mi Bus, pese a que se ofrece un ingreso de $560 más bonos, horas extras, más seguro social, vacaciones y XIII mes, además que no tienen que matarse por buscar a los pasajeros para pagar las cuentas del día).

Panamá sigue creciendo pese a los errores políticos del gobierno de turno (también pasó con Martin en su momento), y seguiremos creciendo pese a que todo indica que la inflación del año 2011 no bajará del 5%. Pero existen tantos proyectos andando en el país por parte de la empresa privada, que se unen al programa de inversiones del estado para los próximos 3 años, que muy difícilmente veremos un crecimiento menor al 6% en los próximos años, y con más proyectos andando veremos más y mejores oportunidades para los panameños, siempre y cuando nos eduquemos adecuadamente.